La salud sexual es algo más amplio que no tener una infección: según la OMS, es un estado de bienestar físico, emocional, mental y social en relación con la sexualidad. En la práctica, los cuidados básicos son cuatro: prevención (barreras y vacunas), pruebas de infecciones de transmisión sexual (ITS) cuando tu situación lo pide, cribados que te corresponden por edad y atención a cualquier síntoma o malestar. Qué consultas te tocan depende de tu edad, tus parejas y tus prácticas, y lo decide un profesional sanitario.
Los contenidos de salud sexual son divulgativos y no sustituyen la consulta con un profesional sanitario.
¿Qué incluye la salud sexual además de las pruebas de ITS?
Incluye todo lo que afecta a cómo vives tu sexualidad con seguridad y sin malestar. Las pruebas son una parte. Estas son las demás:
- Prevención: preservativo y otras barreras, vacunas y anticoncepción si no buscas un embarazo.
- Cribados por edad: por ejemplo, el de cuello de útero para personas con cérvix, que se organiza desde la sanidad pública.
- Consentimiento y bienestar: poder decir sí, no o «ahora no» sin presión, y que el sexo no duela ni angustie.
- Función sexual: cambios en el deseo, la erección, la lubricación o el orgasmo que te preocupen. Tienen causas físicas, emocionales o de la relación, y se pueden consultar. Si te interesa entender cómo varía la libido, lo explicamos en nuestro artículo sobre deseos sexuales.
Si algún término te suena a jerga, tienes un glosario de términos sobre sexualidad.

¿Qué revisiones te corresponden según tu situación?
No existe un «chequeo completo» igual para todo el mundo. La tabla orienta sobre qué plantear en consulta, no sustituye la indicación de un profesional.
| Situación | Qué conviene plantear | Cuándo |
|---|---|---|
| Pareja estable y exclusiva | Pruebas al empezar si no se hicieron, vacunas al día, anticoncepción | Al empezar la relación y si cambia algo |
| Pareja nueva | Pruebas de ITS de ambas personas y vacunas antes de dejar el preservativo | Antes de prescindir de barreras |
| Varias parejas o parejas ocasionales | Pruebas según prácticas, vacunas, información sobre PrEP si procede | Revisión periódica; el intervalo lo fija el profesional |
| Prácticas en locales liberales o espacios de ocio adulto | Igual que el caso anterior, y llevar barreras propias | Antes de empezar y de forma periódica |
| Síntomas o contacto de riesgo reciente | Valoración clínica y pruebas indicadas | Cuanto antes, sin esperar a la revisión |
Si tienes pareja estable y exclusiva
Lo útil es hablarlo con tu pareja y con tu médico o médica al comienzo. Si la exclusividad cambia para alguna de las dos personas, avisar y repetir la conversación forma parte del cuidado mutuo. Si hay una infidelidad de por medio, las pruebas también son una cuestión de salud, aparte de lo emocional. Sobre esa parte, tienes una guía para decidir y reconstruir la confianza.
Si estrenas pareja
Antes de dejar el preservativo, lo razonable es que ambas personas se hagan las pruebas y compartan los resultados. Un resultado negativo vale para lo analizado y desde el periodo ventana de cada prueba. Por eso, si hubo un contacto de riesgo reciente, puede que haya que repetirlas. Pregunta cuándo.
Si tienes varias parejas o frecuentas locales liberales
Aquí la revisión periódica tiene más sentido. Un detalle práctico: el local no suele ofrecer pruebas ni control sanitario, así que la responsabilidad de cuidarte y de comunicar tu estado a las parejas es tuya y de ellas. Lleva tus propias barreras y no aceptes presión para prescindir de ellas. Si quieres conocer cómo se mueve el ambiente, tienes guías de locales liberales en Barcelona y en Valencia; confirma siempre normas con cada establecimiento.

¿Qué pruebas se hacen y por qué importa dónde se toma la muestra?
Las ITS más habituales en las pruebas de rutina incluyen VIH, sífilis, clamidia, gonorrea y, según el caso, hepatitis B y C. La OMS recuerda que muchas ITS no dan síntomas, por lo que no tener molestias no basta para descartarlas.
Un aviso práctico que a menudo se pasa por alto: las infecciones pueden estar en la garganta, el recto o los genitales, y las muestras dependen de tus prácticas. Si solo cuentas parte, es posible que no se analice la zona relevante. Decir qué prácticas tienes no es una confesión: es el dato que el profesional necesita para pedir las pruebas adecuadas.
- Las pruebas de sangre, orina y frotis se piden según lo que cuentes.
- Un resultado negativo solo cubre lo analizado.
- Si la prueba es muy reciente respecto al contacto, puede ser pronto para que sea fiable.
¿Qué medidas de prevención existen además del preservativo?
El preservativo, externo o interno, reduce el riesgo de muchas ITS y de embarazo, aunque no elimina todos los riesgos. Algunas infecciones se transmiten por contacto piel con piel en zonas que el preservativo no cubre. Otras medidas complementarias, que debe valorar un profesional:
- Vacunas: frente a hepatitis B, hepatitis A, virus del papiloma humano (VPH) y, en determinados grupos, mpox. El Ministerio de Sanidad publica el calendario y los grupos a los que se ofrecen. Los criterios cambian, y conviene confirmar los vigentes en tu comunidad.
- Profilaxis preexposición (PrEP) frente al VIH: se prescribe tras una valoración médica y no protege de otras ITS. Pregunta si encajas en los criterios de acceso.
- Anticoncepción: existen varios métodos y la elección depende de tu salud y de lo que buscas. La anticoncepción de emergencia tiene plazos limitados; consulta cuanto antes en farmacia o con un profesional.
- Comunicación: hablar de pruebas y límites antes del encuentro reduce riesgos y malentendidos. Sobre mensajes y límites a distancia, tienes una guía de sexting seguro y consentimiento.

¿Cuándo no esperar a la revisión?
Consulta sin esperar si notas alguno de estos cambios o si tuviste un contacto de riesgo reciente:
- Dolor o escozor al orinar, o flujo o secreción distintos de lo habitual.
- Lesiones, bultos, úlceras o ronchas en la zona genital, anal o la boca.
- Dolor durante o después del sexo que se repite.
- Sangrado fuera de la regla o tras las relaciones.
- Retraso de la regla tras un encuentro sin protección.
- Una pareja te informa de que ha dado positivo en una ITS.
Si el contacto de riesgo fue hace pocas horas, llama a urgencias o a tu centro de salud: algunas medidas dependen del tiempo transcurrido. Evita automedicarte con antibióticos sobrantes: pueden enmascarar los síntomas y no corresponder a la infección.
¿Dónde pedir cita y qué decir en la consulta?
Las vías habituales son el centro de salud con tu médico o médica de familia, los servicios de ITS o salud sexual de tu comunidad autónoma y algunas organizaciones comunitarias que hacen pruebas de forma confidencial. La oferta varía según la ciudad, así que confirma en la web de tu servicio de salud qué hay cerca de ti. La información epidemiológica general sobre ITS en España se recoge en organismos como el Instituto de Salud Carlos III.
Para sacar partido a la cita, puedes empezar con una frase directa: «Quiero hacerme una revisión de salud sexual». Después, el profesional te preguntará por tus parejas, tus prácticas y el uso de barreras, y esa información es confidencial.
¿Tu deseo ha cambiado y no sabes por qué?
Lee cómo funciona la libido y qué factores la mueven, para saber qué contar en consulta y qué no es motivo de alarma.
Qué hacer esta semana
- Mira tu cartilla o historial de vacunación y pregunta cuáles tienes pendientes.
- Decide en qué situación de la tabla estás y apunta qué quieres plantear.
- Pide cita en tu centro de salud o en un servicio de ITS de tu comunidad.
- Prepara tres datos: fecha del último contacto de riesgo, prácticas y si usas barreras.
- Si tienes pareja, hablad de pruebas y de acuerdos antes de cambiar la protección.
- Ten preservativos en casa, en la mochila o en el bolso, con la fecha de caducidad en regla.
Fuentes consultadas
- OMS: salud sexual
- OMS: infecciones de transmisión sexual (ITS)
- Ministerio de Sanidad
- Instituto de Salud Carlos III
Consulta cómo seleccionamos y verificamos las fuentes en nuestra política editorial. Este artículo es divulgativo y no sustituye la consulta con un profesional sanitario.
Revisado por: Equipo de redacción de Revistamoon
Última actualización: octubre de 2026.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debo hacerme una revisión de salud sexual?
No hay una cifra única. Depende de tu edad, del número de parejas, de las prácticas y de si usas preservativo. Con pareja estable y exclusiva basta con hablarlo al empezar la relación y si algo cambia. Con varias parejas, el profesional te indicará un intervalo.
¿Puedo hacerme las pruebas de ITS si no tengo síntomas?
Sí. Muchas infecciones de transmisión sexual no dan síntomas durante tiempo, así que una prueba sin síntomas es una consulta habitual. Cuenta qué prácticas tienes para que te tomen las muestras adecuadas.
¿Un resultado negativo significa que no tengo ninguna infección?
Solo para lo que se ha analizado y desde que pasó el periodo ventana de cada prueba. Si el contacto de riesgo fue reciente, es posible que haya que repetirla. El profesional te dirá cuándo.
¿Con una pareja estable hay que usar preservativo?
Es una decisión de la pareja. Muchas personas dejan de usarlo cuando ambas se han hecho las pruebas y acuerdan la exclusividad, siempre que no haya otro motivo para usarlo, como evitar un embarazo. Si la exclusividad cambia, conviene avisar y volver a valorarlo.
¿Qué hago si tuve un contacto de riesgo hace pocas horas?
Contacta cuanto antes con urgencias, tu centro de salud o un servicio de ITS. Algunas medidas preventivas dependen del tiempo transcurrido, y solo un profesional puede valorar tu caso.







